
En aquellas mañanas
En las que el sol no sale aun,
En las que el frío me dispara
Con cristales al cuerpo,
Temo a mi propia sombra,
Y al eco de mis pasos.
Se acelera mi marcha,
Para ganarle al frío, para llegar a tiempo.
Ni los perros callejeros se levantan cuando paso,
Ni me observan; nadie me sospecha cerca.
¿Y si muero hoy, ahora, aquí?
¿Quien se enteraría si dejara ahora de vivir?
Estoy sola, el mundo me ignora.
Sigo caminando hasta llegar a destino;
No me mata mi sombra,
Ni mis pasos me aplastan,
Ni me hiere el frío con sus disparos.
Comienza a salir el sol,
Tiñendo al cielo de naranja;
Sobreviví otra mañana mas...