miércoles, 28 de julio de 2010

Al respirar




Sale de mis labios tu nombre,
En un suspiro, como una caricia.

Me aferro al recuerdo de tus ojos,
De tus manos sobre las mías,
De tu pelo entre mis dedos,
Como si el viento fuese a llevárselos,
Caprichoso, de un momento al otro,
O el tiempo, celoso asesino de amores distantes.

Y en el amor que me profesas
Me hallo inmersa y sin reservas,
Me dejo ser, me dejo ir.

Y como respirar,
Me salen, naturales, desde adentro,
Las dos palabras de Alfonsina.

Volando en mi interior, desobedientes,
Se estrellan, ambas, contra las paredes de mi boca,
Y salen al aire exhaladas, con un beso acompañadas.

Y, en medio de un tierno y corto suspiro,
Llegan, con la brisa, a tus oídos...