martes, 20 de marzo de 2012

Nuevo...


Miro lo profundo de tus ojos, con la leve sospecha de estar viendo algo que nunca nadie vio, algo oculto, guardado solo para mí. Como si me hubiesen esperado siempre, tus ojos y vos, y yo a vos y a tus ojos.


Mirándote, como si fuese la última vez; memorizándote ante el miedo del fin y el olvido. El alma oprimida, estremecida, como quien cae por un precipicio, sin saber a ciencia cierta si el paracaídas va a abrirse. El pecho adolorido con cada bocanada de aire, tomada ante las palabras mas duras.


Te veo sufrir igual que yo, te veo marearte entre palabras que no tienen sentido, dándole vueltas ambos, a esa idea del deber; deber que rechaza todo el cuerpo, por dentro y por fuera, se niega a aceptar el fin definitivo, la privación, la agonía de saber, que después de vos, ya no hay nada.


Tu boca se precipita a la mía; mi boca teme y huye…
Tus manos por fin encuentran las mías, rozándolas suavemente; mis manos se esconden en mi pelo…


En mi cabeza escucho un chasquido, algo que se coloca en su lugar, como caído del cielo, y ya no hay nada más que hacer, ya no hay nada mas que el deseo irrefrenable de tenerte, de arriesgarme.


Soy feliz con vos.
Sos feliz conmigo.
Seamos felices juntos.


Tus manos agarran fuerte las mías, y mis manos no se apartan.
Tu boca se acerca la mía, y mi boca, añorante, corre a su encuentro!

lunes, 19 de marzo de 2012

Tiempo...


Hoy soy lo mas triste.

 Poder, querer, deber…

 Tengo las horas contadas…

 El descanso y el silencio me huyen.

 Aun no tengo una decisión.

 Me esquiva la lógica.

 ¿Qué grito me va a liberar ahora?

 No puedo aguantar ni una sola hora mas.

 Solo espero poder dormir.


jueves, 15 de marzo de 2012

9 días...

Tu presencia otra vez.
Tan cerca y tan lejos, como siempre, como nunca…

Y me abaten las ansias de decirte que yo también te extraño,
que terminemos con esto,
de correr hasta vos y besarte y abrazarte hasta que el cansancio nos gane.

Pero no es momento de decidir, nada puedo hacer ahora,
 mas que dormir, y con suerte, soñar que estas conmigo,
 diciéndonos te extraño, diciéndonos te amo…

miércoles, 14 de marzo de 2012

11 dias...

Comprendo que han cambiado algunas cosas
el color de mi pelo y mi voz.
Los juegos ya no son los mismos juegos
y no hay secretos entre vos y yo.

 Comprendo que no siempre estés dispuesto
a darme libertad para sentir,
yo me la tomo igual y te aseguro
que es una buena forma de vivir.

 Podrás decirme que querés tocar el cielo
podré decirte que me quedo por aquí.
Son tantos días los que forman una vida
no me condenes a vivirla sin amor.

 Todos tenemos un infierno en la cabeza
que no se lleva bien con nuestro corazón
hay emiciones que no pueden compartirse
como te explico que me duele igual que a vos.

Si estoy rezando te vestís de diablo,
si estoy en carne viva sos alcohol;
yo simepre estoy al borde del desmayo
vos siempre estás llamando la atención.

 Comprendo que no puedes con tu vida
pero yo también tengo que vivir.
No existe ningún punto de partida
si no se sabe bien adónde ir.


 -DIABLO Y ALCOHOL, Silvina Garre.

lunes, 12 de marzo de 2012

14 dias...


Quiero descansar mi cabeza en tu hombro,
Y así dormir una siesta entre tus brazos
Mientras escucho de tus labios mi canción.

Hallar ese punto en el desierto,
Donde descansar ambos,
Un manantial tranquilo,
Un refugio en medio de este caos.
Rezos y más rezos salen mi boca
Y vuelan hacia el cielo,
Mas allá de las nubes,
Fuera de mi vista;
Pido calma, pido fuerza,
Pido ver y comprender.

Entre palabras que no dejan de brotar,
Sigo esperando en silencio…

miércoles, 7 de marzo de 2012

18 días…

Atrapada por mis propias elecciones,
vivo hoy en agonía, deshaciéndome de dolor;
se me desarma el corazón pieza por pieza.
Me atormentan las decisiones que debo tomar.
Es el momento definitivo, el que marcará para siempre mi futuro.
Las dos opciones frente a mi; y yo solo quiero abrazarte.

Si solo supiera que estas bien…
Pero tu llanto me atormenta cada noche, quitándome el sueño.

Se lo que quiero, se lo que necesito,
y me duele pensar que no puedas dármelo, o que no quieras.
Temo tu rechazo, temo que en este tiempo alejado, oculto de mí,
descubras que no me amas, y te esfumes de mi vida.
No temo a la soledad, temo perderte.

Es incierto cuanto mas lograre aguantar, antes de quebrarme, de partirme en dos,
Antes de ahogarme en el llanto que no sale de mis ojos, que oculto celosamente.
Todo mi cuerpo anhela tu regreso, todo mi ser grita por vos, y quiero desesperadamente hacerle caso.

La espera sigue, y cada segundo es eterno.
Me sigo diluyendo en días sin sentido,
con un alma al borde de la muerte, un corazón ofendido,
y una mente enloquecida y errante…