lunes, 29 de diciembre de 2014

No te pido el cielo


Fugaces, para todos duda, ante todos secreto.
Clausulas en un contrato que no existe,
Y que aun así firmamos; pacto de silencio.
No me reveles a los extraños,
Que buscan la ruina entre las palabras;
Y no me ignores, que preciso tus besos.

Quiero escucharte cerca por un tiempo más;
Cántame canciones susurrando,
Mientras recorro tu espalda con mis dedos.
Calma, no te estoy pidiendo el cielo, ni el amor.
La respuesta no es siempre la distancia.

Unos hilos de humo se elevan desde tu boca,
Los veo flotar como espectros,
Empujados por la brisa veraniega, calmada.
Y mi boca reacciona, mecánica y presurosa,
Precipitándose a la tuya.

Y si todo se termina, mañana o más tarde,
Será dulce el recuerdo, y sin tristeza la despedida.
Y tu risa, y tu libertad, serán, de todas formas,
Iguales a las mías.


viernes, 8 de agosto de 2014

Tan lejos


Cántame una canción al oído,
tan suave que mi alma logre descansar
del dolor que una y otra vez lo golpea.
Cántame una canción de cuna
que calme mis sentidos, que duerma mi mente,
y fúndeme en un abrazo,
de esos que solo me das en sueños,
conviértelo en realidad.

Ya no encuentro como volver a vos, estas tan lejos.
Ya somos casi extraños.
Hay un sonido que no para en mi cabeza,
hay tantas palabras,
hay tanto ruido.

Ojala el amor bastara para salvarnos,
para que la razón no lo ahogara todo;
tristeza sobre tristeza, voy construyendo mi vida,
voy armando un camino fuerte, pero cerrado;
voy construyendo un túnel.

No hay grito que escuches,
ni dolor que puedas ver,
no hay palabra que te llegue al alma,
ni mirada que produzca un cambio,
no existen para ti los sentimientos,
te agobia mi mismo cansancio;
impenetrable como el primer día,
inaccesible como al comienzo.


Ella mira a lo lejos, la vista ida, los ojos cansados; mira el camino, y mas allá de él, mira hacia afuera, tanto como hacia dentro, dentro de si misma, a lo profundo, al anhelo que se obstina en vivir y revivir, una y otra vez, en sueños y ensueños.
Las palabras de él se fueron apagando de a poco, hasta que un día cesaron por completo, le ganó el cansancio, y dejó de sentir; ella prometió que esperaría, en solitario, desde el silencio, lejos de él.

Todo es incierto, y temible…

lunes, 30 de junio de 2014

Reloj de arena


El pecho se me va a abrir a la mitad,
Algo desde dentro está empujando para salir,
Como un grito, como un gemido que me rasga.

La soledad tiñe todo, me baña.
El silencio se adueña de lo demás, rey de reyes.
 
Ya no levanto la vista, tus ojos se vaciaron de mí,
Me hielan, me desconocen; no existo.
Mil lágrimas caen de mis ojos,
Lloro a solas, cubierta por un manto;
Tus ojos se vaciaron de mí,
Y no me ves, y no me sientes cerca,
Ni me sabes agonizante.

Cae la arena sobre el cristal, hasta que el viento
Deje de guardar los secretos,
Y entonces todos lo saben todo, y yo
Ya no se sobre nada, y yo
Mientras te espero,
Veo morir mis fuerzas.

viernes, 30 de mayo de 2014

Serenata de otoño...


Llegaron hasta mi recuerdo,
Los atardeceres que tus ojos me ofrecían,
Las siestas, los largos silencios,
Las miradas hablando por nosotros.
Éramos solos, éramos dos, éramos uno.

Mi niño de ensueños, principito de cuentos,
Que livianos nuestros días, que lentos transcurrían.
El tiempo se volvía agua entre los dedos,
Y el único sonido que llenaba nuestras tardes
Era el del roce de nuestros labios,
Y los "Te amo", susurrados en secreto.

Me bastaba tu risa, o el sonido de tu voz,
Me bastaba una canción, cantada al oído,
(Serenata a la distancia).
Me bastaban tus ojos,  me bastaba tu mano,
Sosteniendo la mía, acompañando mi vida.

Y mentían por nosotros las películas,
Y nos daba escusas el frío.
El sol nos daba salidas, las plazas, los parques,
Todos los arboles, todas las flores…
Todos, cómplices para nosotros.

Era locura lo existente entre los dos,
Era locura el anhelo, la necesidad, las diferencias,
El amarnos tanto.
Era locura, era imposible y pronto naufragio.

Era historia que terminaría en despedida.


miércoles, 23 de abril de 2014

Suspirar...


No se explica aquello de lo que no se habla;
Basta mirarse, y no nos miramos,
Al menos una palabra bastaría, pero no es dicha.
Otras fuerzas nos dominan, y nos llevan, y nos traen de regreso.

Las ansias de mas, la mente en fuga, la noche callada, predispuesta,
El lento vaivén de las hojas, cayendo de los árboles, 
Tu aroma embriagando mis sentidos,
Y yo caigo, y caigo,
Y caigo…

Y soy de pronto esa hoja, y no opongo resistencia,
Y aunque muera (yo lo sé),
¡Que mas quiero que caer!
Llévame mas cerca, se mi aire y el cielo, se mis ojos…

Ríen las musas tontamente, y me susurran palabras vanas,
De mieles, de almibares en los labios, de perfumes exquisitos en la piel,
Del tacto, a la vez tenue e intenso…
Y con gusto escribiría vanidades,
Si fueran mis sentimientos vanos,
Si no vinieran desde dentro, desde el centro mismo
De las fuentes que alimentan el profundo sentir.

Lentamente, voy cayendo en el disfrute,
Del milagro restaurado,
Que me regala días como estos,
En los que dejo de pensar
(mi propia y peor enemiga, la razón),
En los que vuelvo a creer, y a amar,
A dejarme llevar… 

miércoles, 26 de marzo de 2014

El Instante


Es un segundo; no hay mas que eso,
Es la decisión, es un momento, es para siempre,
Un acto ajeno marcándote, definiéndote, haciéndote ser.

Todo funciona como una maquinaria perfecta,
Y te lleva y no lo ves,
Hacia el momento, hacia la vida, hacia la muerte,
Hacia tu muerte, hacia su muerte.

Temerosos, llenos de espanto ante lo inminente del fin,
Víctima y victimario; porque ambos son víctimas,
Ambos victimarios, ambos temen, ambos se enfrentan al fin.

Miro a unos ojos llenos de miedo, como a un espejo,
Y en su miedo leo la duda; tiene mi vida en sus manos,
Tengo sobre la frente, la posibilidad de morir.
No hay mas que este momento.
 
No!
Le doy la espalda y marcho;
No!
Camino esperando el final;
No!
Comienzo a correr, y a temblar…



Todo funciona como una perfecta maquinaria,
Todo se une, todo te lleva, todo, a un solo momento,
Y te tortura, te enfrenta a la muerte,

Y te deja escapar… 

lunes, 3 de marzo de 2014

Milagro...


No creo que sepas de este milagro mío,
No te creo adivino, ni que logres ver más allá
De lo que te muestran tus ojos;
No te veo tan sabio como para poder discernir,
Este hermoso tesoro que te guardo solo a vos.

Que me importan los otros, o que dirán de mí;
Que importan los sueños rotos,
Si lo que sueño yo esta aquí,
Si te tengo conmigo, si te beso y es el cielo…
Que me importa el silencio de los que me buscan a mí,
Si no voy a encontrar abrazo más sincero que el tuyo.

Todo lo que quiero, es quererte más,
Aun más.
Y estoy tan segura de amarte,
Que lo demás me da igual;
Que se crean los tontos que alguna vez te dejaré ir,
Que alguna vez tendrá esta historia un fin.

Que sigan hablando los necios,
Porque no conocen mi amor;
Pero no te pierdas vos en sus palabras,
Y conoce que, al final, te elegiré como al principio,
Que soy tuya, que te amo, que te elijo,
Que pasaría mi vida esperando,
Para que un día veas,
Que no va a haber nadie más que vos…