No puedes ofrecerme mas
Que un amor distante y de a ratos.
Me quieres hoy, pero no lo suficiente mañana.
Me llamas, me pides, me haces reír;
Te marchas, me esquivas, te ocultas.
Frenético y arrogante, humilde y calmo,
Abogado de todos, y a todos condenas;
Tengo en ti a tantos, que para que quiero mas.
Tengo de ti tan poco; no te dejas hallar.
Soy libre, soy ajena, soy una,
Soy tu arrullo para cuando quieres venir por él,
Soy el consuelo y la palabra de aliento,
Soy el hombro, y la mano, y, cuando lo quieres,
Soy la boca que besas sin palabras que agregar.


