domingo, 21 de junio de 2015

Renacer


Una vez en calma todas mis ansias,
Acalladas ya mis penas de niña quebrada,
Me dispongo a mecerme al suave ritmo de tu música,
En calma, en paz, con dicha…
Los dramas quedan para otro día,
Las lágrimas en algún cajón guardadas,
Nada me quite este momento anhelado,
Nada me turbe en esta hora de dicha.
Una voz me canta melodías al oído,
Y me dejo llevar por el sonido de su voz,
Una consecución de notas que fluyen hasta mí
Como el néctar más dulce, como la fragancia más hermosa,
Me llena los sentidos… me dejo abrazar.
¡Qué importa lo que mis ojos ven!,
Mi mente está llena de ensueños
Que renacen de las cenizas, de los restos incinerados
De todo el conjunto de pasados,
Que ya no significan nada.
Vuelvo a soñar, y a desear, y a querer volar más alto,
Y a creer, y a imaginar mejores futuros,
Vuelvo con la fuerza de mi fénix, 
Con la fuerza acrecentada por la noche que me envuelve,
Vuelvo a levantarme, a erguirme, a respirar, 
y a emprender la marcha…
Que otros se ocupen de hablar sin sentido,
Y de cargar con palabras dañinas a los dispuestos a escuchar,
Hoy vuelvo a ser la que ríe, la que carga su mochila,

La que sigue su viaje.