sábado, 10 de noviembre de 2012

Charlas de interior


Deja de llorarme tristezas inútiles,
y de pedirme acongojada
que te devuelva el amor que diste.

Ya no soy de esas historias;
hay que inventar unas nuevas,
y vivir en ellas.

Siempre fuimos sobrevivientes,
y el descanso fue largo, y termino,
y hay que seguir.

No, siempre lo supimos;
no somos del amor y de lo simple,
ni de las plazas al atardecer.

Si,
mil veces lo dijimos,
esto no dura para siempre.

Y pagamos hay las consecuencias
de entregarnos por completo,
de ser despreocupadas,
de no tomar distancia.

Hoy,
si somos quienes debemos,
hoy si,
somos solas.