lunes, 25 de marzo de 2013
Niño tonto...
Escribí una carta y quise dártela,
mas mis palabras se expresaron mejor
teniéndote, sintiéndote, viéndote ahí.
Escribo estas palabras para vos;
las pienso en forma de canción.
Y no es que sepa cantar,
y no es que yo, sepa componer.
Solo soy esto, y no hay mas,
solo palabras que mi mente hecha a volar.
No tengo nada que vayas a extrañar.
Escribo muy tranquila tu poema;
creo que creo, muy pronto volverás,
como el príncipe azul que soñé,
como dormida, mil veces, soñé.
Mi calma mayor, mi paz interior,
se debe a que se que estas bien.
Mi niño tonto, juega a ser mayor.
Y no olvido, se que nunca olvidaré,
a un niño tonto obligándome a frenar
el cruel avance de los siglos en mi mente.
Son mil momentos, que para siempre, vivirán.
jueves, 21 de marzo de 2013
MARIO BENEDETTI - NO TE RINDAS
No te rindas, aún estás a tiempoDe alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.
lunes, 18 de marzo de 2013
Hoja en blanco
Terrible agonía de la hoja en blanco;
el cursor titilando,
mi cabeza forzando la poesía
que se niega a salir, a transformarse en palabras.
Que oscuros, que cerrados los caminos hasta mi arte,
que duro crear cuando mas lo necesito.
Suena el violín de la canción que me inspira;
"el alma que piensa y por pensar no es alma,
desangra, y sangra"
Y me diluyo en su música, mientras otra comienza...
"Siempre puedes olvidar", me dice Charly,
y no es tan fácil, le contesto,
como si me oyera....
Que oscuro el abrazo del frío, del silencio.
Silencio.
Me esta ahogando el silencio.
Mi mente en silencio,
el destino en silencio,
mi presente es silencio,
va tornándose silencio la canción,
para dar lugar a otra...
Comienza gravemente un piano a tocar.
Algo viejo, algo nuevo.
Lo se, lo vivo,
todo puede desaparecer...
Desaparecen mi voz,
mi mente,
mis sueños,
mis palabras...
...Me quedo muda...
miércoles, 13 de marzo de 2013
El extraño
Pasé y me vio;
lo se, no lo vi yo a él.
Lo vi, intenso y fuerte;
miró a otro lado, esquivo.
Escucho cada segundo pasar;
esos son los segundos en que no esta.
Caprichoso el tiempo, escapa, me esquiva,
en cuestión de un instante, no lo pienso, lo pienso,
me olvido su nombre, lo vuelvo a pensar;
le digo al cielo en secreto, que lo quiero acá.
Silencio, total y negro.
Yo huyo; desalojo pensamientos
para dejar entrar la luz.
No creo que sepa aquel extraño,
que entre el tiempo y el silencio,
y mi búsqueda de luz,
Cada vez hay menos espacio,
cada vez, se siente mas lejano...
lunes, 11 de marzo de 2013
Tuyo...
En vuelo, pleno, alto.
Ya no temer a caer.El sueño de la niña dormida.
Se disuelven los silencios.
No corro, no más.
Me dejo llevar.
Caricia que destiñe dolores.
Abrazo eterno.
Toda la música es nuestra.
La poesía uniendo extraños.
Emigran las aves de mi alma,
huyen del frío, todas hacia vos.
Soñando, soñé tus besos.
Soñando, bebí de ellos.
¿Para qué despertar?,
si puedo saborear...
...lo exquisito de tu tiempo.
miércoles, 6 de marzo de 2013
Insomnio
Lagrimas de sangre
otra vez sobre la almohada;
¿para qué la piedad
con el que clava la daga?
Seré mi escudo y resguardo
contra el desconocido
que amenaza y roba
mi paz en segundos.
Ángel y demonio,
las dos caras enfrentadas.
La paz y la tragedia
conviven y batallan.
Insomnio sobre insomnio
me amenaza la locura,
me grita la agonía
que aprieta desde el pecho.
Intento la cabeza levantar,
intento las fuerzas recobrar,
pero un pie siempre me empuja
hasta el suelo y al duelo.
Soy cenizas, soy despojo,
soy escombros,
no valgo, ni peso,
¿el esfuerzo de qué vale?
No me salen de la boca
tantos gritos juntos,
y me ahogo en ellos,
y en lagrimas calladas.
Muerdo otra vez
el alimento de la desdicha,
por palabras escritas
por un desconocido, y a lo lejos...
otra vez sobre la almohada;
¿para qué la piedad
con el que clava la daga?
Seré mi escudo y resguardo
contra el desconocido
que amenaza y roba
mi paz en segundos.
Ángel y demonio,
las dos caras enfrentadas.
La paz y la tragedia
conviven y batallan.
Insomnio sobre insomnio
me amenaza la locura,
me grita la agonía
que aprieta desde el pecho.
Intento la cabeza levantar,
intento las fuerzas recobrar,
pero un pie siempre me empuja
hasta el suelo y al duelo.
Soy cenizas, soy despojo,
soy escombros,
no valgo, ni peso,
¿el esfuerzo de qué vale?
No me salen de la boca
tantos gritos juntos,
y me ahogo en ellos,
y en lagrimas calladas.
Muerdo otra vez
el alimento de la desdicha,
por palabras escritas
por un desconocido, y a lo lejos...
martes, 5 de marzo de 2013
Rezos
I.
Quise quemar hasta el último de mis miedos.
Recé hasta agotar todas las velas,
tratando de alejar los fantasmas.
Cerré mis ojos y oídos a ajenos,
a voces lejanas, ignaras.
Soplé, hasta donde mis fuerzas llegaban
para alejar las negras nubes
que mi cabeza cubrían e inundaban.
Mis noches se volvieron insomnios,
mientras meditaba lo real,
la verdad, lo posible,
mientras me soñaba en futuros de a dos.
II.
No vi llegar ni gestarse el rayo
que nos partiría al medio los sueños
apenas queriendo asomar.
Y todo fue nada;
cenizas dispersas de recuerdos, de sueños.
Y los rezos por el suelo,
papeles quemados empujados
por el viento de este páramo.
¿Qué importancia tuvo mi batalla y batallar?
si nadie escucha como este árbol cae.
No quiero mas palabras,
ni quiero ya construir sobre escombros.
¿Quién dijo que mi fuerza era tanta?
No, mintió quien lo dijo,
mi fuerza fue hace mucho agotada
y soy débil para siempre,
y soy sola para siempre.
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