El
pecho se me va a abrir a la mitad,
Algo
desde dentro está empujando para salir,
Como
un grito, como un gemido que me rasga.
La
soledad tiñe todo, me baña.
El
silencio se adueña de lo demás, rey de reyes.
Ya
no levanto la vista, tus ojos se vaciaron de mí,
Me
hielan, me desconocen; no existo.
Mil
lágrimas caen de mis ojos,
Lloro
a solas, cubierta por un manto;
Tus
ojos se vaciaron de mí,
Y
no me ves, y no me sientes cerca,
Ni
me sabes agonizante.
Cae
la arena sobre el cristal, hasta que el viento
Deje
de guardar los secretos,
Y entonces
todos lo saben todo, y yo
Ya
no se sobre nada, y yo
Mientras te espero,
Veo morir mis fuerzas.
Veo morir mis fuerzas.
