lunes, 17 de junio de 2013

Vals de otoño...



Se valiente, y piérdete conmigo
en los mares que mis silencios te quieren ofrecer.
Para qué quieres mis palabras, pensante, si a ti te sobran;
no, déjame llenarte de mis silencios.

Mis besos silenciosos, mis caricias, en silencio,
mis suspiros, cargados de mil silencios.
Y dame tus manos en respuesta,
dame lo que tengas, lo quiero para mí.
Quiero fluir hacia ti, mientras nuestros ojos se encuentran,
y ya no se desvían avergonzados.

Una vez bailamos, y no dudaste en abrazarme… 
no me sueltes, no me pierdas,
que soy poesía, soy pación,
soy un romance secreto en otoño,
escondido tras hojas que caen.

¿Lo sientes, cómo corre por mis venas
el otoño de Vivaldi, fugaz y tormentoso?
No me mires con extrañeza, pensante,
y no olvides que te espero
donde el viento marca el suelo de silencios.

martes, 4 de junio de 2013

Vuelan...


Se me escapan los pensamientos a jugar con los tuyos;
quieren los traviesos, huir de mi, llegar hasta vos.
Y si pudieras, pensante, escucharlos, 
si vieras, si supieras, que mis brazos 
se extienden en mi mente hacia vos...

Mas, ante tus ojos, no me salen las palabras, 
se me borra la memoria, se me nublan los labios;
y el silencio parece devorarselo todo,
porque tu mirada me pide que le explique
lo que mi mente se quiere guardar...

Ten paciencia, espera, no calles, 
sigue, por favor, riendo para mí;
y aunque sea solo de vez en vez, 
porque tu vida te atrapa y te lleva (lo se),
calma con caricias 
mi alma solitaria,
tu alma que aguarda...