domingo, 4 de agosto de 2013

Viaje...



De fiesta en fiesta, fui saltando
Con una energía, con una alegría,
Que no venían de mí.
Aquella mano invisible me llevaba,
Y danzando agradecí lo pasajero
Que se me ofrecía como regalo,
Cada tarde, cada noche, y sus mañanas.

No eran mías todas las risas,
Si no solo una más de las que flotaban.
Solo era yo alguien más,
Impactada por tanta belleza,
Insignificante ante aquella majestuosidad,
Sin palabras, ni pretensiones,
Invisible…

Y cada tanto, un beso me despertaba del sueño,
Y me devolvía la calma, el silencio.
Porque encontré en un solo beso,
Lo que no encontré en otros cientos.
Y unos ojos y una mano compañera,
Un abrazo que encerraba mi locura,
No dejaban que me perdiera entre los cantos,
Ni me absorbieran los juegos antes jugados,
Respirando en cada bocanada,
Un amor que no había imaginado…

No hay comentarios: