jueves, 12 de enero de 2017

Mi cura


Con tanto cuidado todo este tiempo caminé,
Manteniendo distancias y adecuadas ausencias.
Más fueron tus brazos un fuerte, tus labios la cura,
Donde mis miedos callaron, y creció mi amor, se desplegó libre,
E intentó llegar hasta vos.

Aquí están los labios que te besaron, que pretendían ser sólo tuyos,
Aquí tiradas, las manos que sobre tu rostro te traían calma.
Aquí solos, rodando en el viento, los abrazos que ya no tienen dueño.

De mi parte, no hay reproches.
De tu parte ya no hay nada.

En el tiempo se irán diluyendo los momentos,
Será el silencio quien se adueñe de los deseos truncos,
Todo, irá desapareciendo de a poco... Y olvidaremos.

Y al cabo de un tiempo algún otro será quien me tomé y no me suelte,
Quien me abrace la locura, quien me bese las tristezas,
Quien sea fuerte, tanto, como para amarme,
Tanto, como para quedarse.
Y no lo dudes... A ese, le daré
Todo lo que a ti quería darte.

No hay comentarios: