Dulce el dolor que me trajo hasta este día,
y el aliento que me lleva a seguir,
y las palabras correctas que en labios correctos,
salvaron mi vida mas de una vez...
Llueva hoy sobre mi cuerpo y lo lave,
de pasado, de tristeza, de mentiras.
Que sea este el nuevo amanecer
que me lleve al camino del resto de mi vida.
Quedate cerca, amado, y ya no te ocultes,
toma mi mano, que ya no soy perdición.
Lo se... lo haré otra vez, volveré a fallar,
pero no quedaré ya aprisionada,
no será el fracaso mi carcelero.
He roto tantas promesas y herido tanto, a tantos,
he engañado, y defraudado, y aplastado...
he mirado a los ojos de las víctimas,
y he muerto con cada una.
Encontrar la paz en el perdón,
es tarea diaria y exhaustiva.
Hoy mis manos quieren ser consuelo,
y cada una de mis palabras buscan redención,
a todas mis cadenas.

1 comentario:
Si alguien llama a tu puerta, amiga mía,
y algo en tu sangre late y no reposa
y en tu tallo de agua, temblorosa,
la fuente es una líquida de armonía.
Si alguien llama a tu puerta y todavía
te sobra tiempo para ser hermosa
y cabe todo abril en una rosa
y por la rosa desangra el día
Si alguien llama a tu puerta una mañana
sonora de palomas y campanas
y aún crees en el dolor y en la poesía
Si aún la vida es verdad y el verso existe.
Si alguien llama a tu puerta y estás triste,
abre, que es el amor, amiga mía.
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