Esta es otra de tantas cartas que te escribo, y que nunca voy a darte, muy probablemente por cobardía, pero tu actitud hacia la única carta que te dí no me ayuda en nada, mucho menos ahora.
Hay muchísimas cosas que quiero decirte; hay tantas cosas que me gustaría decirte en persona y no se si sería capas.
Todo lo que esta pasando es muy difícil para mi, y se que también para vos, pero vos tenes un porque para esto, y yo no, yo me quedé rota y sin plan de escape. Y nadie entiende por qué me duele tanto, con todo lo que ya pasé, nadie me justifica tanta tristeza por vos. Y a mi me sigue doliendo igual; hay momentos en los que siento que me voy a romper, y no puedo respirar ni dejar de llorar, y trato de convencerme de que no vas a volver, de que esto es lo mejor, de que va a haber otro mejor que va a venir; después de todo, si todos me dicen eso, si todos están de acuerdo en lo mismo, debe ser verdad...
La realidad, es que cada vez que me suena el teléfono, se me para el corazón por un segundo ilusionado con que seas vos, y me conformo, alimentando ilusiones de cualquier migaja que dejes por ahí, abandonada; y todo el tiempo te busco, y te espero, y deseo que vuelvas. Dicen que soñar no cuesta nada, y es mentira, porque a mi me cuesta mucho, y estoy tratando de ya no hacerlo.
Quisiera que esto se acabe; quisiera despertarme mañana y darme cuenta de que todo fue un sueño horrible, al ver un mensaje tuyo en el celular, de la noche anterior.
Y ahora, la única certeza que tengo, es que no estas, y que estoy llena de amor por vos, y de recuerdos hermosos, de momentos juntos. Un día, pienso que lo mejor es terminar todo de una vez, y dejar de arrastrarme patéticamente por algo que es muy probable que no pase, y volver a ser yo. Otro día, la mayoría de ellos, lo único que quiero es que vuelvas conmigo , y se me rompe el corazón cada día que eso no pasa, y me siento desarmar...
Todo tu silencio me es devastador; yo estoy llena de palabras dichas al viento en secreto, y vos, silencio. Y me privas hoy de todo, y me condenás a ser sola y triste, amándote sin remedio, sin opción.
Tantas palabras... y lo único que quiero decir es te extraño, es, volvé conmigo, es, quiero hacerte feliz. Solo quiero decirte, no me dejes viviendo toda esta vida que me queda sin vos, sin tus besos, sin tus abrazos; es tu cuerpo el que quiero a mi lado al despertar cada día, y en las noches, al dormir, y en los días fríos, y en los cálidos; es tu cuerpo al que quiero unirme, para amarte por el resto de mi vida.
Se que Él sabe bien lo que hace, y como, y cuando, y puede que un día me libre de vos, pero eso, no es hoy.
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