domingo, 30 de septiembre de 2012

POEMA DEL RENUNCIAMIENTO


Pasarás por mi vida sin saber que pasaste.

Pasarás en silencio por mi amor, y al pasar,
fingiré una sonrisa, como un dulce contraste
del dolor de quererte... y jamas lo sabrás.

Soñaré con el nácar virginal de tu frente;

soñaré con tus ojos de esmeraldas de mar;
soñaré con tus labios desesperadamente;
soñaré con tus besos... y jamas lo sabrás.

Quizás pases con otro que te diga al oído

esas frases que nadie como yo te dirá;
y, ahogando para siempre  mi amor inadvertido,
te amaré mas que nunca... y jamas lo sabrás.

Yo te amaré en silencio, como algo inaccesible,

como un sueño que nunca lograré realizar;
y el lejano perfume de mi amor imposible,
rozará tus cabellos... y jamas lo sabrás.

Y si un día una lagrima denuncia mi tormento,

- el tormento infinito que debo ocultar-
te diré sonriente: "no es nada... ha sido el viento".
Me enjugaré la lagrima... ¡y jamas lo sabrás!

                                                David Erazo Salas




Una sola pregunta quisiera que me fuera contestada,

¿Debo seguir esperando, o debo abandonar la esperanza y continuar?


Así se me escapan los días,
sin mirar hacia atrás...
y jamás lo sabrás.


1 comentario:

Gaetano dijo...

Si tienes que preguntarlo, no tienes derecho a saber su respuesta.