jueves, 31 de enero de 2013
Desesperanza...
Día nefasto, en el que vuelo sin alas,
cayendo en círculos;
no intento detenerme,
las fuerzas me abandonaron hace tiempo.
Recuerdos que suman mas de mil,
de atardeceres derritiendo sus cielos para ambos,
de noches abiertas, en pleno resplandor,
de una ciudad que nos miraba, celosa.
El sol y la luna nos conocían en nuestras fugas,
y la lluvia, las estrellas, las nubes todas;
aliados silenciosos de nuestros sueños,
de la ilusión de sanar, de amar, y ser.
Hoy lloro lágrimas inesperadas,
llanto de angustia, de dolor, de perdida,
llanto que abren surcos que habían sido borrados,
llanto que quiere barrer con todo.
Y el silencio es hoy el veneno peor
para un corazón que quiere vivir,
para una mente turbada que busca respuestas
a preguntas crueles,
¿Cuánto dolor puede soportar un alma?
¿Cuántas despedidas, la mente tolerar?
No hay aquí verdad absoluta,
no hay buenas decisiones,
ni salida, ni opción valida,
ni palabras por decir...
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